Sus vidas corren peligro a menos que las condiciones de los trabajadores migrantes estacionales de España mejoren rápidamente, advierte un experto de la ONU

GINEBRA, 24 July 2020 /PRNewswire Policy/ — Los gobiernos locales deben mejorar inmediatamente las deplorables condiciones que soportan los trabajadores migrantes estacionales en los barrios de chabolas de los alrededores de los municipios donde se cultiva la fresa en España antes de que la gente muera, dijo hoy un experto de la ONU.

En la última semana, tres incendios en los asentamientos informales de los municipios de Lepe y Lucena del Puerto, en la provincia meridional de Huelva, han destruido la única opción de alojamiento para los trabajadores estacionales cuando llegan a España. Los gobiernos locales han ignorado hasta ahora a las más de 170 personas que se han quedado a la intemperie. Algunos han perdido sus papeles y pertenencias y son aún más vulnerables, dijo Olivier De Schutter, el Relator Especial sobre la extrema pobreza y los derechos humanos.

«Estos incidentes ponen de manifiesto la urgente necesidad de regularizar las condiciones de trabajo de los trabajadores migrantes y, por tanto, de garantizar unas condiciones de trabajo y de vivienda decentes», dijo De Schutter. «Las administraciones locales, los empleadores agrícolas y las empresas deben buscar de manera urgente y coordinada una solución para poner fin a la situación de degradación en la que viven los trabajadores agrícolas estacionales.”

En junio, el Relator Especial instó a las autoridades a que velaran para que se garantizara a los trabajadores migrantes unas condiciones, incluido el acceso a una atención sanitaria adecuada, que cumplieran las normas internacionales. Un mes después, la situación se deteriora de manera alarmante cada día, empeorando en medio de la pandemia de COVID-19.

«Esta realidad de incendios y condiciones inhumanas en los barrios de chabolas no puede ser tolerada por más tiempo», dijo el experto. «Los gobiernos locales han permanecido en silencio durante demasiado tiempo y necesitan dar ahora una respuesta oportuna y adecuada.”

De Schutter acogió con satisfacción las investigaciones en curso del Defensor del Pueblo, la institución nacional de derechos humanos española, después de los incendios de la semana pasada. «El Defensor del Pueblo está dando visibilidad a un problema humanitario desatendido y a una situación que necesita ser resuelta», dijo.

El experto ha estado en contacto durante el último mes con el Gobierno de España y las empresas interesadas en estas cuestiones.

SOURCE Oficina de las Naciones Unidas del Alto Comisionado para los Derechos Humanos (ACNUDH)