Publicado el 24/02/2026 por Administrador
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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció una prórroga de 90 días en la aplicación de nuevos aranceles a las exportaciones mexicanas, tras mantener una conversación telefónica con la presidenta de México, Claudia Sheinbaum. La medida, que estaba prevista para entrar en vigor el 1 de agosto, queda en pausa mientras ambos gobiernos negocian un acuerdo comercial de largo plazo.
Durante la llamada, calificada como “muy buena” por Sheinbaum, ambas partes coincidieron en la necesidad de continuar el diálogo para evitar una escalada en la guerra comercial. Trump reconoció el gesto del gobierno mexicano de comprometerse a eliminar ciertas barreras no arancelarias y agradeció el tono constructivo de la conversación.
“México ha mostrado voluntad de cooperar. Vamos a dar 90 días para alcanzar un pacto beneficioso para ambos países”, señaló el mandatario estadounidense en una breve declaración desde la Casa Blanca. No obstante, aclaró que durante este periodo seguirán vigentes los aranceles ya aplicados: un 25 % para autos y productos no cubiertos por el tratado USMCA, y un 50 % para metales como acero, aluminio y cobre.
La presidenta Sheinbaum celebró la extensión como un triunfo diplomático que da margen de maniobra a México sin ceder soberanía. “No se hizo ninguna concesión en esta negociación”, afirmó durante una rueda de prensa. “Se mantiene el acceso preferencial de México al mercado estadounidense y evitamos, por ahora, un golpe directo a nuestra economía”.
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, sostuvo que esta prórroga fue el resultado de semanas de trabajo técnico y político, y aseguró que México mantiene su compromiso de defender la competitividad de sus exportaciones sin comprometer sectores estratégicos.
De acuerdo con datos oficiales, aproximadamente el 85 % de los productos mexicanos exportados a Estados Unidos cumplen con las reglas de origen del USMCA, por lo que seguirán exentos de nuevos aranceles mientras continúe la negociación.
El anuncio fue recibido con alivio por parte del sector empresarial mexicano, que había advertido sobre las posibles consecuencias económicas de un aumento arancelario abrupto. Organismos como el Consejo Coordinador Empresarial y la Concamin señalaron que la pausa permite conservar estabilidad en los mercados y seguir trabajando en soluciones de largo plazo.
Desde Washington, algunos sectores republicanos apoyaron la decisión de Trump, aunque advirtieron que esperarán resultados concretos en materia de comercio y seguridad fronteriza. Por su parte, demócratas criticaron el uso de medidas arancelarias como herramienta de presión política.
La relación comercial entre México y Estados Unidos ha enfrentado momentos de tensión durante el actual periodo presidencial en ambos países. Esta prórroga representa una oportunidad para reconfigurar esa relación bajo parámetros de mayor estabilidad y previsibilidad.
Durante los próximos tres meses, equipos negociadores de ambos gobiernos se reunirán para definir los términos de un nuevo entendimiento. Se espera que los temas clave incluyan reglas de origen, inversiones, propiedad intelectual y condiciones laborales.
Mientras tanto, el gobierno mexicano reiteró su intención de diversificar mercados y fortalecer alianzas comerciales con otras regiones, en especial con Asia, Europa y América Latina, como medida preventiva ante futuras presiones de Washington.